En esta oportunidad conversamos con la señora Cruz Flores, propietaria de la panadería Sabor Sanmarquino, ubicada en el Jr. Antenor Orrego 470, en la ciudad de Cajamarca.
Doña Cruz es un ejemplo de esfuerzo y determinación.
Decidió emprender no para esperar que su esposo solventara todos los gastos del hogar, sino para convertirse en un apoyo activo en la economía familiar. Sin conocimientos previos en panadería, inició este camino con valentía, aprendiendo desde cero y apostando por la calidad, la amabilidad y la dedicación en cada producto que ofrece.
Con el paso de los años, su negocio ha crecido gracias a la confianza de sus clientes y al trabajo constante. Hoy, junto a la Asociación de Panaderos ASIPA, han logrado un importante reconocimiento por parte de Indecopi: la distinción de Especialidad Tradicional Garantizada (ETG) para las tradicionales Rosquitas de Manteca de Cajamarca, un orgullo para la región y una muestra del valor de nuestras tradiciones.
Esta es la historia de una mujer emprendedora que, con esfuerzo y perseverancia, ha demostrado que los sueños se construyen con trabajo diario y pasión por lo que se hace.
